Ubicación geográfica de los Muiscas

24 noviembre 2010

Los Muiscas, habitantes de la sabana de Bogotá, desde el siglo VI a.C. Hasta la conquista española en el siglo XVI, estaban distribuidos por todo el Altiplano Cundiboyacense, ubicado en la cordillera Oriental de Colombia, compuesto por uno de los ecosistemas más ricos en la geografía del país. La presencia de fuentes de agua, bosques y suelo fértil, favorecieron el asentamiento de los muiscas, poseedores de una gran variedad de recursos para su dieta, la fabricación de trajes, mantas y cerámicas, los sistemas de riego y las viviendas definidas como esa graficado en el mapa.
“Francisco José de Caldas favoreció la idea de que el clima frío salvaba a los criollos de Santa Fe (y su natal Popayán) de la degeneración que imponía la tierra caliente[1]. Cabe resaltar esta afirmación para categorizar el clima del Altiplano cundiboyacense como estable y confortable para desarrollar diferentes actividades. No obstante, la economía de los Muiscas presentaba limitaciones en la variedad de productos, gracias a la agricultura de altura, utilizando principalmente el maíz, papas, frijol, yuca, cubios y ahuyama en su dieta diaria, esta es una característica particular de la economía indígena.




[1] GÓMEZ LONDOÑO ANA MARÍA. Muiscas, representaciones, cartografías y etnopolíticas de la memoria. Ed. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá. 2005.



9 comentarios:

{ papa noel } at: 15 de abril de 2012, 16:57 dijo...

faltan las características

{ HÉCTOR JOSÉ CORREDOR CUERVO } at: 31 de enero de 2015, 1:50 dijo...

LOS MUISCAS DE SESQUILE Y GUATAVITA

Por Dr Litt. Héctor José Corredor Cuervo

En el silencio sepulcral de las montañas
se sienten los gritos de una raza olvidada
que cultivaba el pacifismo en sus entrañas
con sentimientos de hermandad en la alborada.

Eran Muiscas, mansos, orfebres y alfareros
que adoraban el sol, la luna y las estrellas
sin sospechar de la crueldad de unos guerreros
que mancillaron el honor de sus doncellas.

Allá en el rastrojo, donde comienza el monte,
aún se encuentran los rastros de las semillas
que nutrieron y dieron fuerza al mastodonte
para que transportara el oro en sus costillas.

En la montaña que rodea la laguna
se ve la herida entre un manto de neblina
la que abrieron para saquearle la fortuna
que se guardaba en su entraña esmeraldina

En la arboleda de la laguna sagrada
se escucha el canto de las almas afligidas
que sufrieron en la conquista la celada
de los ambiciosos con mentes genocidas.

Por los caminos, en las trochas y en veredas
se encuentran huellas de los indios inmortales
que se no aceptaron su compra con monedas
ni la codicia de invasores criminales.

Hoy los ventarrones del desarrollo incitan
a permanecer de pie en esta tierra arisca
y a unir fuerzas entre seres que la habitan
para mostrar valor de la cultura Muisca.

Y en el embalse que rodea la comarca
es bueno revivir con pompa tradiciones
que en Guatavita se ofrecían al monarca
meditando en la grandeza de las regiones.

Paz, paz y paz es de todos el gran legado
que dejaron nuestros nativos como herencia,
para que brille el sol por siempre en el collado
sin sombras de dolor, de angustia o de violencia.

{ HÉCTOR JOSÉ CORREDOR CUERVO } at: 31 de enero de 2015, 2:18 dijo...





LAGUNA DE GUATAVITA*

Dr. Litt. Héctor José Corredor Cuervo

Fuente de vida con alma esmeraldina
donde se siente la paz de la heredad
caminando y arropada por la ondina
bajo los rayos de un sol en hermandad.

En sus entrañas se guardaba el tesoro
de venerables caciques de los Muiscas,
que ofrendaban las vasijas llenas de oro
a los dioses en silencio y sin ventiscas.

En verdes montañas que le dan abrigo
quedaron rastros del hombre codicioso,
que violó su entraña como un enemigo
en medio de engaños con son belicoso.

¡Oh, bella laguna con agua sagrada
y gratos efluvios de paz e ilusión!
Yo quiero que sea siempre respetada
cual símbolo noble de una gran nación.




*En esta laguna sagrada los muiscas adoraban a Chie, la diosa del agua, y se desarrollaba el ceremonial de reconocimiento y purificación del nuevo cacique muisca quien después de permanecer la noche anterior en una cueva llegaba a la orilla de la laguna con cuatro sacerdotes y tomaban una balsa de madera cargada de oro y esmeraldas para hacerles ofrenda a los dioses como símbolo de adoración. Antes de sumergirse en el agua, el cacique era impregnado con oro en polvo y tierra, y luego, en la mitad de la laguna, lanzaba los tesoros al agua en agradecimiento a los dioses. La riqueza de esta laguna fue conocida por los conquistadores españoles como los tesoros del Dorado los cuales fueron saqueados sin contemplación. Fue mucho y muy pesado el oro que se llevaron y muy poco lo que se ha podido recuperar. En uno de los saqueos ordenado por Felipe II, se extrajeron 14 cargas del metal. ( Crónica Internet)

{ blanca nelly garcia duque } at: 30 de mayo de 2015, 15:59 dijo...

aaaaaaaaaaaa

{ blanca nelly garcia duque } at: 30 de mayo de 2015, 15:59 dijo...

gracias

{ blanca nelly garcia duque } at: 30 de mayo de 2015, 15:59 dijo...

gracias

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gracias

{ blanca nelly garcia duque } at: 30 de mayo de 2015, 15:59 dijo...

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{ blanca nelly garcia duque } at: 30 de mayo de 2015, 15:59 dijo...

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